Colotlán Octavo Cantón nace más que otra cosa como una imperiosa necesidad de comunicación, en un mundo tan globalizado, pero también tan fragmentado. Es verdad que la migración ha sido un factor casi genético de los seres humanos, pero hace doscientos años, las familias que habitaban la región del Octavo Cantón de Jalisco podían tener casi como una certeza, que iban a poder convivir con su padres, abuelos, hermanos, primos y vecinos durante todo el curso de su vida.
La Revolución de 1910 y los subsecuentes conflictos armados que asolaron nuestra región iniciaron una época de cambios, en los patrones y formas de vida que nuestra gente había tenido desde la época de la colonia. Poco a poco la gente de nuestra región tuvo la necesidad de buscar, sino mejores pastos, por lo menos si algunos más pacíficos. Pero fue el éxodo masivo hacia los Estados Unidos, de los años ochentas del siglo pasado lo que finalmente dislocó totalmente la vida de la mayoría de las familias de nuestras comunidades. Así que hoy en día los colotlenses se encuentran diseminados en una amplia mancha que va desde la frontera con Belice y Guatemala hasta más allá de Alaska, e incluso algunos otros países europeos o asiáticos.
Nuestra familia no es la excepción, las necesidades de buscar mejores condiciones de vida, nos han llevado a vivir en tres distintos países: México, Estados Unidos y Canadá, en ese orden físico y temporal. Desde luego que nuestras raíces permanecen intocadas y tal y como dijera un hermano mío: De día habitamos en el extranjero, pero invariablemente las noches las pasamos en nuestro Colotlán. O lo que es casi lo mismo: Nosotros salimos del rancho, pero el rancho nunca sale de nosotros.
Es verdad que a pesar de mediar miles de kilómetros de distancia entre nuestras diferentes vidas de los miembros de la familia Dávila Huízar, siempre nos hemos mantenido muy cercanos y entrañablemente unidos. Sin embargo en esta ocasión tenemos la inquietud de comenzar una nueva etapa de nuestra relación diferente a la simple llamada por teléfono y las preguntas de rigor: ¿Cómo estas? ¿Qué nuevas tienes? ¿Qué sabes de Fulanito, Zutanito o Menganito? Aprovechando las infinitas ventajas de la tecnología, hoy buscamos iniciar una nueva experiencia familiar que nos permita conocernos mejor, en una forma diferente, con toda libertad, creatividad y siempre con la irreductible presencia de nuestro terruño. Octavo Cantón es un pretexto para hablar de todo aquello que forma parte de nuestro mundo en Colotlán, su pasado, su presente y su futuro. Es la posibilidad de enriquecer nuestra relación familiar y de permitir que aquellos pocos interesados puedan echar una ojeada a ese mundo ideal del cual nuestros sueños están hechos. Si me preguntaran cual es el lugar del mundo en el que realmente disfrutas el vivir: Sin ninguna duda les contestaría que mi Colotlán y pienso que para mucha gente esa es la misma situación, desafortunadamente la mayor parte de las veces nuestras necesidades y nuestros deseos no encajan perfectamente y debes tomar la decisión de irte con todo y que tu corazón se parta en dos.
Memo
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